historias del viento

Life can be in any colour you like

El circo de la mariposa

Amigos, les traigo esta historia que me dejó el viento, regalense 20 minutos de tiempo para ver este video, cuando termine se darán cuenta que ha valido la pena.



Les dejo el link de youtube para verlo más grande y compartirlo con quienes quieran

http://www.youtube.com/watch?v=ZF5M_BjLg8w

Despedida - Dedicado a mi tío Juan

Siempre fuiste adorable, transparente, querible y querendón. Buen tipo por sobre todas las cosas… si tuviera que pasar revista a mis recuerdos de vos no podría encontrar uno sólo que haga que una sonrisa no se me dibuje en la cara, para que luego de unos segundos se borre completamente, a causa de la angustia y la bronca que me produce el saber que no te voy a ver nunca más...

Gracias a vos aprendí cosas sobre la vida que sólo vos podrías haberme enseñado a apreciar. Me invade la tristeza al pensar la cantidad de cosas que no volví a hacer con vos y que ahora, ya no volveremos a hacer.

Me mostraste cómo ser una buena persona, a tener siempre, sin importar lo mal que parezcan las cosas y, aún en los momentos más difíciles, una sonrisa en la cara. Cuando escribo esto viene a mi mente tu mirada alegre y esos ojos celestes que compraban a cualquiera... perdón tío querido... pero por más que intento ser fuerte y recordarte con alegría, como vos hubieras querido que haga... no puedo sostener esa sonrisa.

Voy a extrañar tu risa escandalosa, tus caprichos de nene cuando la tía Filomena (tu mujer) no te dejaba comer todo eso que vos no podías, voy a extrañar, también, que al final siempre la convencieras y terminaras comiendo porquerías igual. Porque nadie podía prohibirte tu picadita de salame picado fino y queso Mar del Plata.

Voy a extrañar la alegría que te daba cuando te iba a visitar, cosa que hace tiempo dejé de hacer.

No tengo excusa para eso, pero si una explicación... preferí quedarme con el recuerdo tuyo de cuando estabas bien, de cuando nos levantábamos a las 4 de la madrugada en verano para ir a pescar cornalitos y pejerreyes en el muelle de San Clemente, tu cara de alegría cuando tocaba el timbre de tu casa y gritabas “EU!” de sorpresa al verme ahí, en tu umbral. Siempre me invitabas a entrar un ratito a tomar un vaso de gaseosa bien fría y a comer un “sanguchito” de pan francés con queso fresco y jamón crudo. Después nos poníamos a hablar de cualquier cosa, mujeres (chicas para mi en aquel entonces) autos, amigos, hasta de política! Convirtiendo ese ratito en, al menos, una hora. O dos.

Recuerdo que siempre me decías que tenía que presentarte a mi novia (aunque en ese momento no tenía). Me parte el alma pensar que cuando finalmente tuve una no te la pude mostrar. Tenía la esperanza, esa cosa muchas veces infundada que nos caracteriza, de que por algún milagro divino de la vida te ibas a poner bien y, cuando eso pase la iba a llevar a tomar unos mates con vos...

Lo siento mucho tío, lo siento porque fui egoísta. No fui a visitarte durante todo este tiempo porque me hacía mal verte así, porque me dolía mucho que ya no supieras quien era yo. No pensé que sin importar quien fuera yo en tus recuerdos, a vos igual te encantaba que te visiten, que te mimen, te presten atención y te charlen. Aunque ya no pudieras responder...

Ahora en tu casa suenan los ecos de tu risa mezclados con los llantos de quienes quedamos. Tu mujer te extraña mucho, pero sé que vos ahora la vas a poder cuidar mejor... te recordamos con alegría tío, eso sí, aunque es muy difícil reír sin llorar cuando nos acordamos de vos y de tus infinitas anécdotas.

Voy a atesorar los momentos que pasamos juntos, los graciosos y los no tantos, tus enseñanzas, tus chistes, tu paciencia, optimismo y alegría. Voy a grabar todo en mi corazón para que nunca se borre y para compartirlo, algún día, con mis hijos. Con la esperanza de que alguna vez, podamos llegar a ser la mitad de buen tipo que fuiste vos...

La luchaste durante 4 años, aún cuando los médicos no te daban ni una semana, la aguantaste hasta el final... sé que fue así. Te quedaste hasta que estuviste completamente seguro de que los tuyos podían seguir sin vos... Ahora llegó tu momento para descansar.

Sólo espero que adonde sea que estes yendo, lleves una caña, carnada y el medio mundo para pescar...

Buen viaje Juan...

El verdadero origen de la navidad

Deseo para estas fiestas... una historia de navidad

En estos días tan especiales en que todos queremos que lleguen las fiestas, por ese sentimiento religioso tan profundo de no laburar y clavarse un lechón a la parrilla, tirarle chasqibum a las viejas en las patas y despertar arruinado el día después a las dos de la tarde con los gritos de la vieja diciendo “levantate borracho inmundo que ya vino la abuela”... es que quiero hacerles llegar mis mas profundos deseos, y que mejores deseos pueden existir que contarles lo que nadie hasta el momento se ha atrevido a hacer, la verdadera historia sobre el origen de la navidad.


Hace miles de años, en Malinfrunga, ciudad que se encuentra a la vera del monte Beto Casela. el profeta Chatruc pregonó su sabiduría entre los malvivientes de dicho pueblo.

Chatruc era un hombre de un gran temperamento y basto conocimiento en las ciencias del universo, la vida y todas esas cosas. En aquellos días, convertirse en uno de sus discípulos era uno de los objetivos de la vida que sólo muy pocos podían siquiera pensar en concretar.

Nuestra historia se centra en un joven, Pity. Pity había sido abandonado al nacer y fue criado por loros salvajes de Malinfrunga, los cuales se caracterizan por tener el hábito de gritarle groserías a las pocas mujeres hermosas del pueblo, de hecho, se les atribuye la invención de finos piropos como:

- Se te cayó un pétalo...flor de puta!!
- Nena, con ese culo cagame un ojo y decime pirata de mierda!
- Mami sos tan dulce que si te meto un palo en el culo pareces un chupetin.
- Gorda si te tirás un pedo en un gallinero nos difrazás de indios a todos
- Si te agarro te dejo el flujo a punto nieve!
- Negra, vení que te lleno el culo de renacuajos.

Y muchos éxitos más, pero no nos vayamos por las ramas, volvamos a nuestro amigo Pity. Nuestro joven aventurero había sido varias veces aprendido por su comportamiento indebido, y el profeta siempre lo defendía asegurando que este tipo de comportamiento era debido a su condición de elegido.

Todo iba bien hasta que en una oportunidad, se había empecinado en pasarse una semana entera tocándole el culo a todas las minas que se agachaban a lavar las túnicas en el río… en ese momento fue que el profeta dijo... “Tocasteis el culo de quienes te lavan las ropas, y no sabes que estas mujeres cumplen una tarea de mierda lavando las palomitas que dejas en tu calzones... caminareis por el monte como castigo, juntando plantas de bonobon, y rezareis 30.000 padres nuestros mientras masticas hojas de ruda macho”... dicho esto Pity se encaminó hacia el monte donde, por cierto, nevaba de manera muy intensa por eso, decidió equiparse de manera adecuada, se puso los esquís, los lentes espejados, las orejeras fucsias y emprendió su largo camino hacia la redención...

Marchó durante horas hasta que, de la nada, se le apareció la imagen de San Peteco Carabajal, quien dijo... “hijo, habéis sido castigado pero yo te perdonare si cumples con un mandato divino (aunque en realidad quiso decir “con un mandato, divino”... porque al parecer san carabajal era una loca bárbara)... siguió diciendo... “debéis inventar algo en que la gente la pase de lujo y reciba muchos regalos, este al pedo y, especialmente, no tenga que ir a trabajar”... entonces Pity, muy rápido de mente le contesto... “Gracias por perdonarme, inventare un festejo tan pero tan alocado que la gente se colgara bolas del culo y se pasaran manteca por las patas para patinar por el living durante la noche del 24 y el 25 de diciembre”.

Después de escuchar esto, San Carabajal lo miro a los ojos con alegría y compasión, y le replicó “haréis bien hijo mío, ve y cumple ya con tu tarea”... pero al ver que Pity se iba de mambo e inventaba las Creamfields, le mando un rayo que le cayo en el dedo chiquito del pie izquierdo y lo dejo hecho pasta dental en medio del monte... y dijo “veo que para que las cosas salgan bien tengo que hacerlas yo mismo”... así fue que inventó la Navidad... la sidra, el pan dulce, las nueces, las avellanas, las almendras, los confites con chocolate, esas cosas de maní que están buenísimas, el ananá fizz, el champagne, el lechón y todo lo demás... Luego, a modo de festejo se enfiesto con el profeta Chatruc, las lavanderas, el monte Beto Casela, Zulma Lobato, y un par de ovejitas que pastaban casualmente por ahí...

Y si amigos esta es la historia de la navidad... algo profundo, algo religioso que nos llega hasta el fondo del upite... por eso, les deseo de corazón, que pasen unas muy felices fiestas, y que puedan enfiestarse con sus propias ovejitas...

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